
Frases de Fernando Pessoa sobre amor y la vida
Entre la vida y yo hay un cristal tenue. Por más claramente que vea y comprenda la vida, no puedo tocarla.
La conciencia de la inconsciencia de la vida es el más antiguo impuesto que recae sobre la inteligencia.
El único misterio del universo es que exista un misterio del universo.
Pasar de los fantasmas de la fe a los espectros de la razón no es más que ser cambiado de celda.
Hay bastante metafísica en no pensar en nada.
Amo como ama el amor. No conozco otra razón para amar que amarte. ¿Qué quieres que te diga además de que te amo si lo que quiero decirte es que te amo?
No saber de uno mismo; eso es vivir. Saber mal de uno mismo, eso es pensar.
El amor es una muestra mortal de la inmortalidad.
Nunca amamos a nadie: amamos, sólo, la idea que tenemos de alguien. Lo que amamos es un concepto nuestro, es decir, a nosotros mismos.
Me siento tan aislado que puedo palpar la distancia entre mí y mi presencia.
La vida (mía) es como si me golpeasen con ella.
El pensamiento todavía es la mejor manera de huir del pensamiento.
El arte es la expresión de sí mismo luchando por ser absoluto.
Ninguna idea inteligente puede encontrar la aceptación general si no se mezcla algo de estupidez en ella.
Pon todo lo que eres en lo mínimo que hagas.
Nací en un tiempo en que la mayoría de los jóvenes habían de dejado de creer en Dios por la misma razón que sus mayores habían creído en Él: sin saber por qué.
Odiamos lo que casi somos.