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Biografía del Marqués de Sade
Quién fue el Marqués de Sade?
Su verdadero nombre fue Donatien Alphonse François de Sade. Nació el 2 de junio de 1740 en el seno de una familia aristocrática. Si bien es cierto que muchas de sus novelas contienen pasajes con descripciones eróticas o pornográficas, también lo es que pasó la mayor parte de su vida encarcelado de forma injusta.
El Marqués de Sade pasó casi 30 años de su vida entre asilos para dementes y cárceles. Algunas de estas veces fueron por capricho de su familia. Su vida estuvo envuelta en muchos escándalos, esto también es verdadero, como también lo es que su pensamiento fue brillante.
En efecto, el pensamiento del Marqués de Sade podría considerarse similar al de otros pensadores de la época ilustrada, cuyo espíritu era ateo y respondía a una visión mecanicista de la realidad, en la que el cuerpo era visto como una máquina.
Por otro lado, tampoco es clara la línea separadora entre lo que se considera erotismo y pornografía en su obra, ya que, en muchas ocasiones, esto queda a criterio del lector.
Se puede estimar que, mientras existan metáforas, está presente el erotismo, pero, cuando las escenas son crudas y están destinadas al comercio, entonces se está frente a la pornografía.
No podría argumentarse que el Marqués de Sade deseara convertirse en alguien millonario vendiendo sus obras –ya pertenecía a la nobleza-, pues, más bien tuvo que negar el haber escrito varios de sus textos por temor a ser encarcelado, una vez más.
Las obras del Marqués de Sade
Quienes han leído sus obras conocen que estas son joyas valiosas para la literatura y que, pese a ser prohibidas durante un tiempo, también esconden postulados interesantes sobre su postura filosófica que dejan constancia de todos los cambios que se vivieron en la época de la ilustración, tal como se detalla en el análisis del profesor Gonçal Mayos
Asimismo, es necesario analizar este contexto histórico en el que el Marqués de Sade escribió sus textos, pues, durante el siglo XVIII la novela cumplió la función de espejo, es decir, actuaba como desenmascaradora, por lo que las obras de Sade podrían también estudiarse como un retrato de la sociedad en la que vivió.
Durante el siglo XVIII, a raíz de la muerte del Luis XIV, también se extendió por toda Francia la novela libertina, en la que encontramos otros autores no menos interesantes, como Casanova, y su momento cumbre fue con Sade, un libertino, librepensador y ateo.
Consideraciones sobre la producción del Marqués de Sade
La vida del Marqués de Sade, tal como se ha señalado, estuvo rodeada de escándalos; él se casó con Renée Cordier de Launay, pero esto solo fue un matrimonio por arreglo y, más tarde, Sade huyó con su cuñada hacia Italia.
En ese momento, la familia de las hermanas Launay enardeció y pidieron una carta al rey para ordenar la detención y encarcelamiento del Marqués de Sade. Esto, por mencionar una de sus impúdicas vivencias.
Entre sus escritos figuran novelas, cuentos, guiones de teatro, entre otros. Pero, también posee escritos políticos bastante atractivos de los que se pueden hacer grandes deducciones sobre su postura personal en cuanto a este tópico.
En todo caso, vale estudiar la obra de Sade con una mirada amplia, tomando en cuenta su contexto histórico, sus luchas personales y su situación dentro de la cambiante Francia.
El Marqués de Sade vivió durante la época de la aristocracia, también fue testigo de los horrores del llamado Antiguo Régimen y presenció el ascenso de Napoleón Bonaparte. Bajo estos tres sistemas políticos sus novelas fueron condenadas, pero vale preguntarse, ¿no fueron estas acaso un reflejo de lo que acontecía en su entorno?
Sade, como muchos otros, recibió formación clerical, dentro de la corriente de los jesuitas. Lo que acontecía en los conventos tampoco era digno, pero el divino Marqués –como después lo denominaron los surrealistas- se atrevió a narrarlo.
Esto no es más que una invitación para leer sus obras considerando diversos factores, en lugar de solo atenerse a las líneas que se plasman en las mismas.