
Las Personas Mayores en el Pensamiento Antiguo y Medieval: su influencia en la actualidad
Las personas mayores en la prehistoria y primeras culturas
Dado que la Prehistoria es el periodo anterior a la historia escrita, no tenemos registros de las representaciones que se hacían de las personas mayores en las sociedades de la época. Sin embargo contamos con fuentes para conjeturar al respecto: los restos arqueológicos, las pinturas rupestres y los testimonios de las culturas ágrafos de los tiempos posteriores. Así se ha llegado a concluir que en muchas culturas prehistóricas la vejez era motivo de orgullo. Dado que la esperanza de vida era muy baja y los peligros acechaban, las personas que llegaban a la edad madura debían ser consideradas las más fuertes y sabias. No es casualidad que los consejeros, chamanes, curadores, educadores y jueces fueran personas mayores al promedio de edad de la comunidad, clan o familia.
En muchas culturas existían los llamados Consejos de Ancianos, que se ocupaban de tareas de gobierno. Debido a su experiencia práctica, eran además los encargados de educar a las generaciones más jóvenes y de dictar justicia. También se les consideraba el “archivo histórico” de las comunidades carentes de escritura.
Los ancianos en la cultura hebrea
Entre el pueblo hebreo, los ancianos eran investidos del poder de sabios y consejeros. En el Libro del Éxodo, Moisés o Moshe siempre convoca a los ancianos del pueblo para comunicar la palabra de Dios o solicitarles que organicen los sacrificios religiosos. Un ejemplo lo encontramos en el siguiente fragmento: “Moisés salió a comunicar al pueblo las palabras del Señor. Luego reunió a setenta hombres entre los ancianos del pueblo, y los hizo poner de pie alrededor de la carpa. Entonces el Señor descendió en la nube y habló a Moisés.
En una sociedad como la hebrea, que basaba su economía en la agricultura y el comercio, las personas mayores -al igual que las personas con discapacidad- ocupaban un lugar importante contribuyendo a las labores agrícolas o al cuidado de la actividad comercial.
Durante el Periodo de los Jueces (siglo XI AC) se institucionalizó el poder del Consejo de Ancianos. Este comenzó a decaer cuando en el siglo X AC se impone la Monarquía y el poder pasa a los reyes. Sin embargo, estos mantuvieron siempre el respeto al consejo de las personas ancianas que establecía sus creencias religiosas.
La toma de Jerusalén y el dominio que ejerció el Imperio Babilónico sobre la región (597-539 AC) representó grandes cambios para la sociedad hebrea. La opresión que sufrieron bajo los conquistadores fue atribuida a un castigo divino por alejarse de las costumbres, las leyes religiosas y las normas morales.