frases San Francisco de Asís
Comienza por hacer lo que es necesario; después lo que es posible, y de repente, estarás haciendo lo imposible.
Toda la oscuridad del mundo no puede extinguir la luz de una sola vela.
Yo necesito pocas cosas y las pocas que necesito, las necesito poco.
Recuerda que cuando dejas esta tierra, no puedes llevar contigo nada que hayas recibido, solo lo que has dado.
He vivido todo lo profano. Si Dios puede obrar a través de mí, puede obrar a través de cualquiera.
Entretenerse en buscar defectos al prójimo es prueba suficiente de que no se ocupa de los suyos propios.
Hemos sido llamados a sanar heridas, a unir lo que se ha derrumbado y a traer a casa a los que se extraviaron.
El verdadero progreso avanza silencioso y persistentemente, sin previo aviso.
Si existen hombres que excluyen a cualquiera de las criaturas de Dios del amparo de la compasión y la misericordia, existirán hombres que tratarán a sus hermanos de la misma manera.
Él me dijo que quería que yo fuera un nuevo loco en este mundo.
Mientras que estás proclamando la paz con tus labios, ten cuidado de albergarla también en tu corazón.
La riqueza confunde la codicia y la avaricia con los cuidados de este mundo.
Un solo rayo de sol es suficiente para ahuyentar muchas sombras.
Comencemos a servir, hagamos nuestro mejor esfuerzo, lo que hemos hecho hasta ahora es poco y nada.
Cada criatura caída en desgracia tiene el mismo derecho a ser protegida.